viernes, 10 de septiembre de 2010

No eres tú, soy yo...

Claramente, es la frase que reconocemos como una ruptura inmediatamente... todos tememos escucharla, es por excelencia el principio del final.
Les contaré que lamentablemente me tocó oír esta frase, hace un par de días, exactamente la noche de mi cumpleaños (así de triste es mi vida). En la entrada anterior, les contaba que ahora estoy con un pelmazo de tamaño mayor, una suerte de Mr. Big, un hombre de mediana edad, emocionalmente inaccesible y que cuenta con una seguidilla de mujeres  a sus pies, aunque con un poco de pica, debo decir que son un poco tontas, o amargadas o mucho mas traumadas que yo, lo cual me convierte en algo así como la esposa favorita del harem.
Después de casi dos años tratando de demostrarle a este ejemplar cuánto lo quiero y todo lo que haría por él, recibí la respuesta... reconoció que me quería!! claro que mi alegría duro medio segundo cuando vino el temido "pero..." luego del te quiero.
Resulta que para el lindo soy la mujer que todo hombre quisiera a su lado, tan bonita, simpática e inteligente que puede asegurar (y su hermano también lo asegura) que lo voy a dejar en cualquier momento, así que quererme se convierte en un tremendo problema!
Claro que si me lo plantea así, mi primera reacción fue pensar que ya no tengo nada más que hacer, si él no quiere quererme, tendré que cumplir su vaticinio y dejarlo... aunque con cara de cordero degollado me dice, no me dejes o cuando lo hagas trata que no me duela mucho... uuuffff!! Pamplinas!!  me acaba de romper el corazón... y para sorpresa, aún no lo puedo dejar!

No hay comentarios:

Publicar un comentario